Nace en Concepción, Chile, en 1976. Es Comunicador Audiovisual (Santo Tomás, 1998) Se desempeña como fotógrafo desde temprana edad, profundizando sus conocimientos de forma autodidacta y después en el taller de Luis Poirot. Es co-fundador del colectivo de fotografía contemporánea C/CF Colectivo Concepcíon Fotográfica. Su temática aborda principalmente la figura del retrato de una manera experimental, buscando obviar la identificación directa con el sujeto y entregando una visión genérica del concepto . Ha participado de muestras colectivas e individuales en Concepción y Santiago, entre las que se destacan “Saldo a Favor” (Centro Cultural Matucana 100, Santiago, 2008), “Humedales: Dislocaciones de un imaginario especular” (Museo sin Muros del Museo Nacional de Bellas Artes en Santiago y Concepción, 2009-2010), “27EXP, imágenes en envase desechable” (Corporación Cultural Artistas del Acero, 2009), “Colectivo Concepción Fotográfica C/CF” (Museo Nacional de Bellas Artes, Concepción, 2011; Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia, Valdivia, 2010; Sala FotoEspacio, Santiago, 2010; Pinacoteca Universidad de Concepción, Concepción, 2010); Chile, Fotografía y Con-vivencia (Castillo Montjuic, Barcelona, 2011)

domingo, 19 de diciembre de 2010

Retratos Verdaderos



Retratos Verdaderos, Concepción, 2006

4 fotografías 1m x 1m, Impresión 12 tintas, sobre trovicel 3mm.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Estudios de luz para proyecto HOTEL

En Hotel se plantea una continuidad con la serie I'll Be Your Mirror, en donde se busca la representación ambigüa de una realidad que se plantea así misma como una visualidad esquiva y retenida por la indefinición de su significado. Las imágenes de Hotel buscan una atmósfera a partir de un quiebre en el recorrido visual de la imagen, donde se muestra un registro de una escena torcido por ejes desiquilibradores como la interferencia; el ruido entendiéndose como curva en el recorrido, de la misma manera que el reflejo, el cuadro dentro del cuadro, genera una alteridad en el plano y una multiplicidad del campo. Se crea así, un tránsito por el recorrido visual que a su vez utiliza como pedestal de discurso el significante de la habitación de hotel, símbolo de recorrido entre dos puntos, estación de viaje y de reflexión.








Estudio para Hotel, Concepción, 2010

10 fotografías 9x12cm, C-Print.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

I'll Be Your Mirror


I'll be your mirror, Concepción, 2010
5 fotografías 40x60cm, impresión 12 tintas sobre trovicel.

Un espejo es una superficie que refleja una imagen delimitada por el propio borde del objeto y la distancia al que lo observamos. Constituye una imagen sólo en la medida que apliquemos sobre el mismo el acto de mirar. En otras palabras, su naturaleza “creadora” de imagen existe sólo durante la observación, en una acción que se define por el fenómeno de recepción y transmisión de ondas electromagnéticas. Vemos en él lo que queremos ver. Es difícil concebir el autorretrato dejando de lado la imagen mental que uno tiene de si mismo, es difícil no pensar en un espejo. Se dice que Hippolyte Bayard concibió el primer autorretrato fotográfico, como una manera de expresión personal frente a la derrota de haber quedado atrás en la carrera desenfrenada de los precursores de la fotografía. Se había terminado el fenómeno del retrato del autor de la obra como “firma” dentro del encuadre, de la pintura renacentista. Esta vez, en un medio completamente distinto en su técnica y significado, aparece la auto descripción personal, la auto definición, la simulación de uno mismo, la intención. De ahí en adelante, el formato del autorretrato no tendría fin hasta nuestros días, por supuesto interactuando con la contextualidad propia de cada momento histórico. Durante los años 80, Nan Goldin, estudiante de arte, compone un documental sobre su vida y en especial sobre un período de desintoxicación debido a su adicción a las drogas, llamándolo I’ll be your mirror, apropiándose del título de una canción de la banda The Velvet Underground, cuya temática -irreverente y subterránea para los años 60-, habla justamente sobre el auto perdón, la autodefinición a través del observante, quien como si fuera un espejo, deja ver lo que realmente es el otro y no lo que éste piensa de si mismo.
En mi búsqueda por el retrato que no lo es en su forma convencional, por el no-retrato, por el no-rostro, el no-rasgo, ausente e indefinido en lo visual/formal, encuentro la captura fotográfica del concepto de persona, mediante el registro de una idea macro de ella, genérica y desindividualizada, la imagen del “conjunto universo”. En este camino, busco también mi propia imagen, mi autorretrato, que a manera de espejo, espero encontrar observando el otro; en este caso, en lo que soy desde la sangre hasta mi construcción síquica: mi familia, un grupo de personas que ha configurado quien soy en un esfuerzo colaborativo y unísono. ¿Pero cómo abordarlo desde lo fotográfico? Se plantea una serie de retratos a las personas que componen la familia, ocultando la evidencia de sus rostros para evitar la identificación de la persona y no caer en el registro de los elementos que componen ese universo llamado familia, si no que a la idea de familia en si misma, y converger lo fotográfico y lo intencional en una misma serie de imagenes, resolviendo de esa manera el acto del autorretrato a través del otro y al mismo tiempo el “ocultar” ese otro. Un ocultar que se realiza a través de sostener un espejo frente al rostro, donde el acto de reflejar se traduce en un brillo, un destello, donde no hay nadie, agregando otra arista a la conceptualización de la imagen y que es el efecto “halo” que se produce al reflejar la luz sobre el lente de la cámara. Obtenemos un destello un brillo, un reflejo de luz en vez del rostro de la persona fotografiada.

sábado, 24 de julio de 2010

Sobre el no-fotografiar

Como fotógrafo y de siempre o casi siempre andar con una cámara o pensando en el momento emocional o espacial para fotografiar, me doy el lugar, con frecuencia, para la decisión, para adoptar un posición de negación, para evitar llevar la cámara a un lado y adelantarme al acto fotográfico; forzando el momento, forzando la intención. Tomo la decisión de no fotografiar, de no vivir la experiencia tras un encuadre, de no enmarcar, de no exponer. Prefiero exponer con el ojo y sobre la memoria, sobre la imprecisión y lo subjetivo del recuerdo y que al igual que papel o el archivo magnético, termine perdiéndose o deteriorando en el tiempo. Hay otro tipo de disfrute del momento cuando se llega con la intención de no fotografiar, hay una conciencia en capas, primero está el recuerdo del objeto-cámara ausente, la siguiente capa es la de la conciencia del momento fotográfico que se percibe, pero no se puede fotografiar: es la percepción de un encuadre que no existe pero se intuye. Por último surge la capa de la memoria, una memoria más atenta debido a la imposibilidad del registro físico, aparece una observación más atenta, mas de detalle; en algunos momentos se produce una dinámica entre ausencia/presencia, de observador y partícipe en forma alterna.

No es una excusa para no fotografiar, si es que puede existir esa actitud en un fotógrafo, pero sí quizás para entender la experiencia de otra manera, para sentir distinto las cosas, percibir el momento, el tiempo (si es que existe), la memoria, la vista, las emociones; re-inventar el acto de la presencia sabiendo que uno esta ahí, en el lugar, pensando en fotografiar y al mismo tiempo no haciéndolo, es una presencia nueva, dual, de observador y no-observador, como ser algo y no serlo al mismo tiempo, como si un pájaro decidiera sólo por hoy no volar y hacer el recorrido diario sólo con sus patas. Es experimentar con cómo uno es, vivir y sentir distinto a lo obvio. Es re-inventar la manera de ver las cosas, en el fondo de ver la vida propia.

jueves, 22 de julio de 2010

Planta Sangre

A raíz de la muestra Vegetaciones, la cual proponía ser una voz de disidencia de varios artistas frente a la situación imperante que la comuna de San Pedro de la Paz está viviendo desde hace ya años, donde el boom inmobiliario se ha expandido no sólo en perjucio del ambiente natural único del lugar, sino que también frente a sus propios habitantes, es que me propuse relacionar dos conceptos que me parecían pertinentes. Uno de ellos, está representado en la especie natural amenazada, la planta del lugar, la hierba aplastada y muerta, la vegetación destruida, la especia amenazada. Por otro lado, el rojo, lo sanguíneo, lo líquido, la muerte, lleva siempre la carga de la primera persona sobre él, es decir, yo sangro, yo muero; difícilmente a priori se ve aplicado a un animal, siempre se asume propia, el peligro siempre es para uno mismo, para seguir con la visión autoreferente del género humano y que justamente ha traído por siglos la consecuencia inevitable y progresiva de no saberse naturaleza, sino un ente ajeno a ella y por tanto, con autoridad para destruirla o utilizarla.

Así tenemos dos conceptos, que al unirlos en una imagen, pretende representar la muerte -como la entendemos- aplicado a la vegetación de un lugar específico. Para ello realicé una recolección de muestras de estas especies directamente del sector en cuestión, en la misma área del conflicto, donde se yuxtapone lo urbano y lo natural nativo. A partir de ahí, sólo uní las dos ideas, sumergiendo estas muestras en un líquido rojo de tinta más otros elementos, para evocar el concepto de sangre humana, fotografiado con un lente macro utilizando la luz del sol como única fuente lúminica. Quise destacar el detalle típico de las muestras en cuanto a su composición orgánica, sus características propias develadas.


Planta Sangre, Concepción, 2010

4 Fotografías, impresión de tinta alta resolución sobre trovicel


Después de ver el resultado de las imágenes, no pude evitar recordar días después la pieza de Andrés Serrano, Piss Christ, en donde el artista sumerge un crucifijo (simbolo cristiano) dentro de su propia orina (excremento), la cual al igual que en mi intención, pretendía ser una crítica conciente de lo que como personas pensamos sobre una realidad donde el indivduo poco o nada puede hacer, apenas la colectividad logra resultados no sin los esfuerzos monumentales que toda unión debe pasar para romper lo establecido por gracia del poder económico.


Andrés Serrano, Piss Christ, 1987


También me percaté de la notable composición del título de la pieza, en la que las dos palabras "piss" y "christ" al leerlas juntas se pueden entender como dos sustantivos separados y que corresponde literalmente a lo que vemos en la imagen, o bien como una frase, en donde el sustantivo se ve precedido por un verbo, dando paso al relato de una acción. Esta observación me ayudó a resolver el título de la serie al bautizarla como "planta sangre", donde ocurre el mismo fenómeno: se lee como sustantivos yuxtapuestos o bien como una frase que describe la acción de "plantar sangre".

martes, 26 de enero de 2010

HUMEDALES: Dislocaciones de un Imaginario Especular



Museo Nacional de Bellas Artes y Mall Plaza del Trébol lo invitan a HUMEDALES: Dislocaciones de un Imaginario Especular. Fotografía Contemporánea. Viernes 29 de enero, 18:30h., Sala Museo Nacional de Bellas Artes, Mall Plaza del Trébol (Av. Jorge Alessandri 3177, Local 118-B, Talcahuano)

Carlos Avello – Carolina Maturana – Claudia Inostroza – Cristóbal Barrientos – Francisco Olivares – Jorge Pasmiño – Leslie Fernández – Héctor Marcelo Pavés – Manuel Morales – Nicolás Sáez – Oscar Concha – Sady Mora.

Inédita muestra fotográfica que da cuenta del estado de la fotografía autoral en Concepción. Aquí nos encontramos con 12 mirada desde los diversos ámbitos, que encuentran en la fotografía el sustento de su obra. La minuciosa exploración del entorno, la relación con el paisaje, la reinterpretación del referente y la memoria visual, son algunas de la propuesta que nos presentan.

Claudia Inostroza, Héctor Pavez y Sady Mora, muestran tres propuestas que se pueden entender como la visualización de el paisaje y entorno en su esencia, generando imaginarios que proyectan atmósferas atemporales.

Carolina Maturana y Francisco Olivares, realizan documentación visual, en los bordes del Bíobío. Aquí, zapatos encontrados son la figura representacional de los muertos físicos y sociales en los márgenes de este río. Como resultado, una atmosfera húmeda y oscura que se disocia del registro objetivo para ahondar en la especulación.

Leslie Fernández, Nicolás Sáez, Carlos Avello, Jorge Pasmiño y Oscar Concha, trabajan la documentación visual, desde los diferentes ángulos registran el entorno, en función del testimonio, para constituir el paso del hombre, como también su huella indeleble en los diferentes escenarios.

Cristóbal Barrientos y Manuel Morales, se adentran en el retrato, pero puntualmente en la búsqueda de la sensación de la presencia. Desde dos lenguajes muy distintos, vemos como Manuel construye la percepción de la presencia desde la oscuridad de un limitado visual y como Cristóbal fuerza la mirada más lejos de la visualización obvia.



Curadores: Patricio Muñoz, Lorena Yaconi.

viernes, 10 de octubre de 2008

Raúl


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No recuerdo qué año fue. Debió ser unos de esos días de invierno en los que no tenía grandes planes en mi vida salvo tomar y tomar fotos y alguna vez ser reconcido por ello. No creo que lo logre en esta vida, pero tengo que empezar en ésta para lograrlo en la próxima. Leo tenía que llevar a Raúl a Coronel. Había un carro tren habilitado como centro cultural donde nos esperaban. Habían muchos niños y me parecía gracioso que todos estuvieran con cara de expectación sin saber o entender que tenían frente a ellos a un poeta. Se tomaron una foto todos con él. Luego un montón de cosas pasaron, un pequeño viaje a Lota, un choque en el auto en donde íbamos. Nada grave, salvo el susto de Leo, porque el auto no era de él. En la noche una comida, al día siguiente, en el auditorio de la Universidad de Concepción, donde lo ví un poco apesumbrado, como sintiendo que algo pasaría o algo estaba por ocurrir, quizás la sensación de que todo llega a su fin en algún momento. Salimos y le comenté con el espíritu de un novato, que había leído un artículo suyo en el diario, que entendía a qué se refería con la "belleza de dolor" y en un abrazo risueño me agradeció y se alegró que alguien hubiera conectado con él. "Ese artículo me trajo muchos problemas", me aseguró. Luego en la noche comimos, hasta que al día siguiente lo dejamos en el aeropuerto. Revisando viejos negativos para una amiga, me encontré con las imágenes. Aquí un par de ellas escaneadas del negativo.

martes, 23 de septiembre de 2008

Cortezas

Estudio de cortezas tomadas cerca de Los Lleuques, Octava Región. (Click en las imágenes para verlas en tamaño completo)


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martes, 11 de diciembre de 2007